Dra. Rosa Mirelle Bárcenas López

11 months ago

El cáncer de mama es la primera causa de muerte en la mujer a nivel mundial con aproximadamente 550 mil decesos por año. En México, el cáncer de mama ha presentado mayor tasa de incidencia y mortalidad, esto debido a la falta de eficacia del sistema en detección oportuna. 


Según expertos investigadores del Instituto Nacional de Cancerología, el retraso en el diagnóstico del cáncer de mama se considera a un lapso mayor a 7 meses entre el descubrimiento de los síntomas por parte de la paciente y el inicio del tratamiento.


Además de la autoexploración y la revisión médica rutinaria, es de suma importancia que todas las mujeres de 40 a 69 años, se realicen mastografía una vez al año, ya que es el estudio más certero para detección temprana del cáncer de mama. La mastografía utiliza dosis bajas de radiación, por lo que es necesario que no se retrase el estudio de escrutinio por temor a exposición a radiación.


Existe también el ultrasonido mamario, estudio complementario a la mastografía, que se utiliza como método de escrutinio en pacientes con densidad mamaria alta y en caso de hallazgo de tumoración en la mastografía. Además es muy útil en aquellos casos en los que las pacientes tienen síntomas tales como dolor, palpación de tumoración, coloración anormal de la mama, aspecto irregular de la piel y salida de líquido sospechoso por el pezón.


Es importante recalcar que el ultrasonido mamario está indicado aún en pacientes menores de 40 años, y se utiliza como un estudio de rutina en caso de presentar algún factor de riesgo.


Entre los factores de riesgo más importantes para desarrollar cáncer de mama se encuentran:

- Antecedente personal o familiar de cáncer de mama en madre, hijas o hermanas.

- Vida menstrual mayor a 40 años (primera menstruación antes de los 12 años y menopausia después de los 52 años.)

- Primer embarazo después de los 35 años o no haber lactado.

- Obesidad, tabaquismo y/o alcoholismo.

- Alimentación alta en calorías y baja en fibra.


Habitualmente se realizan al menos 6 proyecciones de ambas mamas. En caso de considerarse necesario se realizan proyecciones adicionales y, en ciertos casos, se sugiere realizar un ultrasonido en ese momento.


El cáncer de mama en la mastografía puede manifestarse como una tumoración, en forma de calcificaciones o como una distorsión en la arquitectura del tejido mamario. El análisis de cada estudio requiere de una valoración detallada y, para hacer un diagnóstico acertado, se realiza una revisión en conjunto por al menos dos radiólogos.